13 mar. 2014

Lyss avanza, espero que vosotros también. Decimo tercera entrada.

Hay mucha gente junta, valkyrias, einherjars y valkyrias, todos unidos.
Después de una reunión inicial entre las guías, y durante esta, nos mezclamos. Una característica que tenemos es que adoramos ser sociables y es algo que nos sale de forma natural, igual que la ira y la venganza.
Estoy sentada en un banco de madera, con pequeños detalles hechos a mano. Atenta a lo que pasa, estudio la situación. Aspiro el perfume que se ha generado, la tierra húmeda, la hierba pisada, y piel, algo sofisticado y elegante, es un hombre, un inmortal vanirio.
Escucho como se acerca, la distancia se hace menor a cada paso. Las piedras rechinan contra la suela de sus zapatos, algo que parecen unas botas. Miro al suelo, y con los pies muevo la arena, esparciéndolas y creando pequeños montones.´
Sí, un par de botas se plantan a mi lado, bueno... Junto con su dueño, dentro quien se sienta en el banco.
- Eh, valkyria, ¿Qué haces tan sola?
- Tengo nombre, chupasangres.
- Bah, habiéndome llamado así ya no vale la pena.
- Oh... Qué lástima, el colmillos no quiere saber mi nombre...- digo sarcásticamente.
- Hagamos un trato, yo no soy el colmillos ni un chupasangres y me dices tu nombre.
El hombre, joven, sonríe de forma seductora y sexy, intentando cohibirme, en cierto modo lo logra, pero aun no es suficiente como para que le haga caso.
- ¿Qué gano yo a cambio?

Esta es la decimo tercera entrada de la valkyria Lyss, espero que os este gustando la historia.
Dentro de unas cuantas entradas más, las recopilaré todas, como he hecho anteriormente para quien se lo quiera ir leyendo del tirón.

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