14 mar. 2014

¿Ya van quince? Vaya... ¡SÍ!

El cielo esta cubierto de nubes, pero aún así puedo ver la luz azul que irradia.
La noche después de la llegada, fue larga, agotadora y estresante. Debíamos instalarnos, y aun siendo un lugar de paso, los vanirios se habían hecho con un edificio de dos plantas no muy lejos de donde ellos residen, todo para nosotros.
Abro la puerta del comedor que hay en la planta baja. Un olor dulce me embriaga.
Nada más entrar, hay una vitrina llena de ensaladas de toda clase, ingredientes separados, arroces, espaguetis, macarrones, carne, pescado… De todo. Se me hace la boca agua, pero aún más cuando me paro frente los postres. Flanes con nata, tartas de queso con base de galleta y mermelada, y la que más me llama la atención. Un brownie de chocolate y gelatina de cerezas. Me he enamorado, necesito probarla. Me relamo como si fuera una gata, alargo el brazo y cojo un plato, la gelatina que tiene por encima brilla, dulce.
- Mmmm…- ronroneo.
- Al parecer, a la colmillitos le gusta lo dulce.

Sobresaltada, doy un vote que me hace dar media vuelta. La voz… Otra vez el vanirio de la noche anterior.

- ¿Qué?- digo seriamente.
-  Nada, nada.- dice haciendo círculos a mi alrededor.- Yo también soy muy dulce, valkyria.
-  Pues, si eres tan dulce, no te importará que te convierta en merengue, ¿no?

Mi tono ha dejado de ser ‘’arisco’’ para ser, esta vez, algo más sexy. Se acerca a mi, y le paso el dedo índice por los labios y luego por el cuello. Acariciándole. Nos junta más, y presiona su cintura contra la mía.

Aquí os dejo la decimo quinta entrada de Lyss y ahora el vanirio sin nombre, aunque no tardaremos en saberlo ;)

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