14 abr. 2014

29. Lyss

- Hey, ¿qué haces aquí tan sola, Lyss?
Es Cohl, que esta bajo el árbol. De un salto se planta en una de las ramas cercanas a la mía, para hacerme algo de compañía.
- Dentro estaba agobiada, y Eliliv no hace más que empeorarlo todo el rato...
- ¿Eiliv? ¿El vanirio?
Asiento con pocas ganas.
- Vaya...- dice pensativo.
Lo mismo que hago yo. Estoy hablando demasiado de él, no es con el primero... ¿No? Es algo extraño.
- No se que pasa con ese inmortal, pero no me gusta ni un pelo.- concluyo.
- Bueno, ya lo descubrirás poco a poco.
- Tal vez no quiera descubrir nada de lo que tenga que ver con él..
- Vamos, pequeña, entra conmigo. Clare estaba preocupada por ti, y por esta repentina... Huida, sin decir nada a nadie.
Refunfuño un poco, pero no puedo negarle el ir a ver a mi nonne. Debería dejar de preocuparse tanto por mi, y cuidarse más ella, lo necesita. Cohl y ella, ambos.
Me tiende la mano, dejándola a escasos centímetros de mi. Al agarrarla tira de mi hasta que caemos al suelo, quedándonos agachados y con las manos entre la hierba.
Nos levantamos,  cuando estamos ya casi delante de la puerta, aparece Clare.
- ¿Podemos hablar, soster?- me dice, a la vez que dejo que una oleada de dulzura me lleve con ella.
-Sí, claro.
Antes de encaminarnos otra vez hacia el bosque, me da un abrazo, de aquellos que solo alguien especial puede  darte, de los que te rozan el alma y te lo llenan de luz.
- Estaba preocupada...
- Lo se, me lo ha contado Cohl. No debes estarlo, ya soy mayorcita como para poder cuidar de mi misma, y encima, valkyria. Nadie podría conmigo.
- Ya, pero me gusta hacerlo a mi.
- Pero no hace...
- ¡Calla y no  me lleves la contraria!- dice interrumpiéndome.
- Señora, si, señora.- le digo a la vez que le saco la lengua.- Tranquila, gatita.
Clare suelta un delicado ronroneo y sonríe. Enamorando a todo aquel que pasa por delante, dejándolo cautivado por su dulzura, tanta como la de los algodones de azúcar.
- Tira para dentro y a dormir, mañana será un día muy largo.

Las cortinas de la habitación se han cerrado, apenas dejan pasar la luz del sol, aunque algunos rayos entran. Entrecierro los ojos, me molesta la luminosidad, abro uno y cierro el otro del todo. Pongo una mano sobre ellos, los abro del todo y los froto.
Estiro los brazos, y me destapo, me siento en la cama.
- Uff..
Se esta demasiado bien entre las sábanas, pero toca levantarse. No llevo más que la ropa interior, y el híbrido no deja de molestar.
Me acerco al cristal, lo toco, pero la calor no sobrepasa.
- Cristales a prueba de balas, de doble protección. Los vanirios no podemos salir bajo el sol, ni tampoco puede tocarlos su luz. Así que gracias a ellos no quedamos... Carbonizados.
La voz me sobresalta, lo que hace que, inconscientemente, coja el plato de la mesilla y lo lance a quien habla. Sí, el de la tarta del día anterior.
- ¡Joder!- grito.
- No hace falta que te pongas así, chica. Tranquila.
Es Tyra, quien me mira divertida. Lleva el pelo recogido en dos pequeñas coletas a cada uno de los lados de su cabeza. Pelirrojas, envueltas en dos finas gomas negras. Esta vez se ha le
- No hace falta que te pongas así, chica.
Es Tyra, que me mira divertida. Lleva el pelo recogido en dos pequeñas coletas a cada uno de los lados de su cabeza. Pelirrojas y con gomas negras. Esta vez se ha delineado la forma de los ojos con eyeliner líquido, parece una autentica felina.
- ¿¡Qué haces aquí, minina!?
- Nada, les dije a los de abajo que soy tu compi de entreno y que llegabas tarde, así que venía a buscarte... Malditos ingenuos, dejan pasar a cualquiera.
- ¿Y, lo somos?
- Sí, aunque tenemos un integrante más en el grupo. Más vale que te vistas y bajes a comer algo conmigo o te dará algo en el intento.
Abro el armario. Uff, cuanta ropa... Parece que crezca a medida que pasan los días, y eso que solo llevamos un par.
- ¡Oh, por Odín, ponte los pantalones de camuflaje!
Me doy la vuelta y la miro, ella lleva unos parecidos, son anchos, y al meternos por dentro de las botas, se crea una bolsa que deja respirar a la piel.
Los cojo y también una básica de tirantes negra. Vuelvo a ponerme las botas, son las más cómodas que jamás hayan podido existir, y encima son preciosas.

Bueno, esta vez ha sido algo más larga. He tardado un poquito en publicarla. Esta es la siguiente, y aún queda mucho. Espero que os guste a todos.

2 comentarios:

  1. I love it!!! Me encanta minina!! Estoy deseando saber mas y saber quien mas esta en el grupo de entrenamiento jajajja

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    1. Jajaj supongo que ya te lo imaginas, seria lo más normal. Pero bueno, lo que viene esta muy bien, ya veras como te gustará ^-^

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