27 abr. 2014

40. Lyss

Coloco bien el molde, lejos del borde, así no se caerá en ningún momento, por mucho que alguien pueda pasar junto a él. Salgo al comedor, otra vez, y empiezo a colocar las cosas en su sitio. Las sillas están todas sobre las mesas, así que decido bajarlas, una a una, pero velozmente para que me de tiempo de hacer otras cosas. Esta todo listo, la gente bajará en nada. Esta será la última vez que vea a mis hermanas, hasta que pueda largarme de aquí. No se si es un alivio o una maldición, me da lastima no tenerlas aquí pero en cierto modo es como quitarme una mochila de piedras que antes llevaba colgando de la espalda.
Voy a entrar el carro a la cocina cuando la voz cantarina de Clare me saluda.
- ¡Buenos días, mo nonne!
- ¡Hola! ¿Estás preparada?- digo con un tono neutro.
- Sí, aunque necesito zamparme un buen desayuno para activarme totalmente. ¿Qué has hecho tu?
- He preparado un bizcocho de chocolate, la leche, las tostadas, el café... Y alguna cosilla más. Ahora si me disculpas, debo volver a dentro con el equipo.
- Sí, claro...- dice a la vez me besa la mejilla.
No me ha preguntado, no me ha dicho nada respecto a que me quede aquí. Le da igual, mientras este con Cohl, ¿por qué preocuparse por dejarme aquí? Bah.. Da igual. Noto como las manos empiezan a arderme, queman demasiado como para tocar nada. Los ojos se me humedecen por la rabia, no entiendo nada. Aguanto, y aguanto, hasta que llegue el día en que ya no pueda más y lo envié todo a la mierda. La adoro, pero esto no puede seguir así.
Doy un empujón a la puerta, cojo un cuchillo y empiezo a quitar el bizcocho del molde, si lo hago tan fuerte acabará por romperse, pero... ¿Qué más da?
- Eh, Lissy, ¿estas bien?- Eiliv me pone la mano sobre el hombro, y no puedo evitar girarme y abrazarlo.
Él, sin ser nada, se ha preocupado más que ella por mi. Un par de lágrimas se escapan de mis ojos y mojan su camiseta turquesa. Pone una de sus manos sobre mi cadera y la otra la mete en mi pelo, acariciándome la cabeza.
- Va... Shhh...Ya esta, pequeña.
Me separo de él, me paso las manos por las mejillas y los ojos.
- Estoy bien. Gracias.
Es probable que no lo esté, pero debo aguantar. No es el momento de ser débil. Soy una valkyria y nada puede acabar conmigo.

Estoy segura de que hoy habrán un par o tres de entradas sobre la historia de esta valkyria perdida en el Midgard y su estancia en la residencia mientras el resto no están con ella.

2 comentarios:

  1. Ooohhhhh cada vez adoro mas a lyss!!!
    Fua espero con muchas ansias la siguiente entrada minina!!!

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    Respuestas
    1. Ains! Me alegro de que así sea :')
      En un ratito la tendrás por aquí.

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