5 abr. 2014

Una valkyria de armas tomar. Lyss 20.

Al decir que Clare, Cohl y los demás ya tenían mesa no me había imaginado esto. Delante tenemos una gran, ancha y larga mesa, en la que prácticamente podrían caber más de cincuenta personas.
-Ven.- me dice la pequeña.
Junto a Amish y Erik, hay un par de sitios, así que es ahí donde me sienta. Parece una diminuta directora, coordinándolo todo como si supiera hacerlo a la perfección.
Todo es de madera, probablemente de roble blanco. Me siento en una de las sillas que hay, tienen reposabrazos, bien pulidos y suaves, el respaldo y el asiento están recubiertos de una tela de algodón grisácea rellena de plumas.
Frente a mi hay un sitio libre, y puedo ver como una pequeña tarjeta se sienta en él. Mmmm.. ¿Qué pondrá? Me inquieta no saberlo. Miro hacia la derecha, el final de la gran mesa, está Jae y junto a ella Engla, más conocida como Ángel, quien le dice algo al oído.
Un escalofrío me recorre el cuerpo, hace que el bello se me erice y tiemble. Amish me mira con mala cara, como siempre.
- ¿Qué te pasa, urraca? ¿Te has quedado sin alpiste y, pretendes robarme para poder comprarte más?
Suelta una carcajada falsa y me vuelve a mirar. Sus ojos se han vuelto más oscuros, las pupilas se le han dilatado, haciendo que apenas se pueda distinguir el iris.
- Uuuh... Erik, deberías darle algo de caña a tu... Valkyria o acabará tirándose de los pelos.
El einherjar se ríe, divertido. Probablemente es uno de los más majetes que he conocido nunca, junto a Cohl, a quien trata como un hermano.
Sí, es un buen tipo, no entiendo como acabó escogiendo a.. Eso, en vez de a otra mejor.
No deja de entrar gente, ¿¡pero cuántos son!?
Un diminuto soplido se choca contra mi oreja, hecho a conciencia claro esta. Giro rápidamente la cabeza y me encuentro con los preciosos ojos miel de mi querida nonne.
- Ya me podrías haber guardado un sitio a tu lado, ¿no?
- Lo siento, lo siento, lo siento...- dice alargando la ultima ''o'' mientras me abraza parte de la espalda.
Un bufido se escapa entre mis labios.
- Bah, ¿qué más da? Así estoy cerca del nido.
Clare intenta esconder su risa, pero no puede, al ver que me uno a ella. Parecemos dos chifladas incorregibles, no dejamos de mofarnos de nuestra querida y amada (pienso con ironía) generala.

Hasta aquí la entrada número 20 de Lyss. Espero que os guste tanto como a mi escribirla.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me alegro mucho de que asi sea, peque. Ya sabes cuanto aprecio tu opinión. Gracias, minina :)

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