2 may. 2014

46. Lyss. La super entrada :3

- Ya es suficiente, ¿no, Eiliv?- dice Tyra burlándose de él.- ¿O quieres acabar con la granja entera?
- Acabaría con él mismo y su familia, pobre burros...Una lástima tener un espécimen como tal en su hogar.
- Dejaos de chorradas, chicas.- dice Stephen.- Lyss, cielo, has ganado. Puedes con él, eso queda claro. Pero tal vez con los tres no puedas.
- ¿Qué no? ¿Dudas de mi?
- No, no dudo de ti, simplemente confío demasiado en nosotros.
- Cabreadme y sabréis quien soy yo.
- Venga, valkyria, saca tus garras de pantera.- dice Eiliv sin apenas aliento.
- Por Odín, eres un masoquista y te mola que te zurre, ¿verdad? Qué gratuito todo. Podrías pagarme por sesiones.- después de eso suelto una carcajada.
Ei gruñe y se rie.
- Gatita, dejaría que hicieras lo que quisieras, pero ya te aseguro yo que gozarías como ninguna cuando tuviese el control.
Me deja helada, el cielo cruje ante tal comentario. Por una parte me inquieta el no saber a que se refiere, pero la otra me hace trinar. Será insolente el vanirio...
Vuelvo a hacer lo de antes, lo tiro al suelo y me pongo a sus pies, alzada, mirándolo desde la altura. Este se va a enterar de quién soy yo.
Ronroneo un poco, a la vez que me voy agachando y trepando por él, hasta que llego a su cintura, me siento encima y me agacho, haciendo que el pelo caiga por encima de nuestras caras. Me acerco a su oído, y no puedo evitar sonreír.
- Así que me harías... Gozar, ¿eh?- le susurro, y mientras le muerdo el lóbulo de la oreja. Se le escapa un débil gemido, le gusta, suficientemente flojo como para que solo lo escuche yo.- Mmmm... Débil y manipulable vanirio. ¿Te imaginas lo que podría hacerte yo? No soy una mojigata, si eso es lo que crees. Durante mi vida en el Valhalla, Freyja nos enseñó muchas cosas. Así que...
Pego mi nariz a la suya, y dejo que mi aliento choque contra su boca. La abre, y respira agitadamente. Noto como crece, como empieza su entrepierna a chocar contra la mía.
- Es una lástima saber que no eres más que un burro asustadizo.
Nuestros labios se están rozando, y algo hace que intuya que me va a besar, así que separo mi cuerpo del suyo justo a tiempo. Me sigue, lo que hace que se quede sentado, y que note más la presión de su pantalón, aquella que antes ya ejercía.
Colmillitos, no llegas a saber nada de lo que ocurre en mi.
¿Cómo ha hecho eso? Esta dentro de mi cabeza, aunque su voz no suena más que como un débil susurro.
Hay veces que deseo hacer tantas cosas, y no puedo...
Tiene los ojos fijos en los míos, y los colmillos le asoman apretando su carnoso labio inferior. Me saca la lengua, y veo que algo brilla en parte de ella.
- ¿Llevas un piercing en la lengua?- digo arrastrando la 'a'.
- Sí, es nuevo, ¿quieres verlo?
Asiento, y es entonces cuando me lo enseña. Tiene una delgada vara atravesándola, es de titanio aunque de color negra, con una bolita al final para que no se salga.
Mmmm... Ya te mostraré como se usarla.
Me guiña el ojo derecho y sonríe.
Un gran rayo cae a nuestro lado, partiendo por la mitad un árbol, que cae detrás de Tyra. Ahora son varios los que atropellan las nubes y rompen el suelo de Midgard.
- Algo va a ocurrir...- digo seriamente, mi enfado persiste, pero algo me da mala espina.
Me aparto de él, y me levanto. Entro en el hall, espero al ascensor. Necesito aclararme, sacarme el dolor que va  hacer que mi cabeza explote.
- ¡Eh! ¿Pero que es lo que va a pasar?
- No lo se, simplemente noto que algo ocurrirá.
Subo a la habitación, me deshago de toda la ropa y preparo el baño. Sales minerales para el agua, caliente y humeante, necesito saber que es.
Me meto, hundo la cabeza y aguanto la respiración, necesito centrarme. En mi cabeza a aparecen cientos de imágenes, una gran tormenta, una lluvia torrencial, muerte, caos, miedo, los humanos temen por ellos... No, no son ellos los que los aterrorizan, son los elfos oscuros. Están mutando, cambiando su forma, y mezclándose entre razas, aniquilando a la humanidad, poco a poco para no levantar sospecha, aunque no es suficiente, los huesitos (humanos) le están buscando tres pies al gato y no se quedarán quietos. Caerán uno tras otro, hasta que no queden más. Un rayo aterrizará, de él, un ángel tatuado aparecerá.
Golpean bruscamente la puerta, y eso hace que salga del 'trance' en el que me había inducido, por llamarlo de alguna manera. Me sobresalto, y algo de agua pasa a mis pulmones. Empiezo a toser, descontroladamente. Los golpes no desaparecen, siguen ahí, molestando.
Me enrollo una toalla que no llega más allá de un palmo más arriba de mis rodillas, me seco un poco el pelo y me acerco. Abro y ahí esta Stephen.
- Oh...- se queda mirándome como un bobo, adorable pero baboso.- Lamento haber interrumpido tu... Baño. Lo siento. Solo quería ver si estabas bien, como has desaparecido tan rápidamente...
- Sí, tranquilo. Aunque, deja de babear, por favor. Ya tengo suficiente con Eiliv. Agh...
- Lo siento... Es que no me lo esperaba...
Se pone nervioso, le empiezan a sudar las manos, y pronto comenzará a tartamudear.
 
Aquí está la super entrada de Lyss, me encanta. ¡AGH! Ya están llegando las cositas. ¿Estáis preparados? ¡Agarraros fuerte porque el Midgard temblará!

2 comentarios:

  1. madre mia minina!!! cada vez se pone más interesante!!! Espero con muchas ansias la siguiente entrada!!!
    pd: Adoro a lyss
    PD: Quién será ese angel tatuado?¿?
    besotes!!!

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    Respuestas
    1. Pues nada, después de comer o así la tendrás por aquí ;) Jajajaja Ya verás lo que se viene encima ahora, pero bueno.. Sabes que se tan 'poco' como tu en estos momentos, así que solo queda que la historia siga fluyendo.
      Mmm.. El ángel tatuado.....

      Te espero luego :D

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