15 feb. 2014

Y esto es el principio de algo que estoy escribiendo, espero que os guste.

Parece que todo va a explotar, a volverse cenizas.
Valkyrias y einherjars, enviados por el mismísimo Odín libran una gran batalla contra los elfos oscuros, y es aquí donde me encuentro, junto a ellos.
El cansancio hace meya en mi. Me muevo con agilidad, pero no tanta como al principio, hay algo que me falta.
Los enanos intentan atraparme, pero, como si bailáramos, los esquivo. A mi alrededor puedo ver árboles destrozados, agujeros en el suelo hechos por los impactos de el resto. Huele a humo, a fuego, a sangre y a miedo. Yo no lo tengo. Ahora uno salta sobre mi, se agarra a mi arco y me pasa el brazo por delante de la garganta, apenas puedo respirar.
En menos de un minuto deja de hacer fuerza, algo ha impactado en él, aun sobrepasa su pecho y araña mi espada. Puedo notar su fría sangre empapando mi ropa, tiñéndola de escarlata, también siento el escozor que producen las heridas que me acaba de hacer.
- ¡Joder!- escupo.
Detrás de mi se encuentra mi nonne, entre sus manos tiene bien agarrado su arco, y con una gran sonrisa me mira. Se divierte, le encantan estos momentos. Tiene la cara manchada de algo que parece ser sangre, pero aun así, ella, ni se inmuta. Como buena valkyria, e hija de Freyja, es hermosa. Su pelo, castaño rojizo, se recoge en una alta cola de caballo que le llega a los hombros, en el cuello lleva un pequeño collar en forma de luna.
- Gracias, ¿no?- me dice interrumpiendo el ''estudio'' visual que hago de ella.
- Gracias, mo nonne.- le digo en noruego, mi hermana, mientras le guiño un ojo.

No se como he acabado aquí, pero... ¿Es posible tener a tu enemigo frente a ti, amenazado por tu espada y no lograr matarlo?
El filo de esta está rozando su cuello. Estoy sentada sobre él, con mis piernas a cada lado de su cintura, inmovilizándolo.
Noto como respira, agotado, pero aún con ganas de más. Su pecho sube y baja rápidamente igual que lo hace el mío. Estamos ambos en una situación parecida, solo que uno de nosotros mantiene el control de esta.
- ¡Vamos, valkyria! ¡Hazlo!
Le paso la cuchilla por la garganta, acariciando la zona. Quiero degollarlo, ver como su propia sangre le impide respirar, encharcándole los pulmones.
Observo la rabia que emana de sus ojos, la ira que desprende su cuerpo. Tiene la cara manchada de negro, carbón. No es muy corpulento y voluptuoso, pero tiene fuerza. Ahora apenas se mueve, ha dejado de forcejear, como hacia al principio.
- ¿Por qué no lo haces ya?- me grita en un tono burlón.- ¿Tienes miedo, guapa?
Me paso la espada a la mano izquierda, y con la derecha le propino un buen golpe en la mandíbula que lo deja en blanco, haciendo que la herida que tiene en el labio vuelva a sangrar.
- ¡Cállate, elfo estúpido!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Tienes algunda duda?¿Quieres dar tu opinión? ¡Deja tu comentario! No muerdo ;)